[ No es el simulacro el que oculta la verdad, es la verdad la que oculta que no hay verdad, el simulacro es verdadero ]
jueves, 16 de octubre de 2014
Cronica de un viaje a la Japón Pte1
Desde peces gigantes en un jardín zen hasta multitudes caminando por el cruce de Shibuya...
Japón, si bien no es considerado un país referencia en el turismo mundial su visita es un Must para los viajeros amantes de la diversidad cultural y social, para las personas que disfrutan de no estar precisamente en el tedioso hotel americano todo incluido y con las reservaciones de la zonas turísticas en la mano.
La diversidad cultural de Japón va desde la simplicidad de los grandes rascacielos dominantes en un mundo capitalista hasta la compleja vida cultural y social de los habitantes de las diversas ciudades niponas.
Nuestro viaje comenzó en Tokyo, habíamos comprado el JR pass desde México así que al bajar el avión lo segundo que hicimos fue buscar donde activarlo, no sin antes ir a rentar un MyFi un pequeño dispositivo para que nos diera señal de internet ilimitada los días que estuviéramos en Japón, En total nos costo cerca de 1500 pesos por 10 días, la verdad se nos hizo una ganga
Después justo fuimos a activar el antes mencionado JR pass que es un pasaporte que cubre todas las líneas de trenes, metros y shinkansen (tren bala) de la compañía JR.
Explico, sucede que en Japón hay un hay mucha competencia entre líneas ferroviarias sin embargo como vi, la principal es la JR, al activar el JR pass y rentar el susodicho Myfi nos percatamos que el primer mito de Japón de que ¡No te preocupes, toda la gente habla ingles! ERA TOTALMENTE FALSO.
Si bien la gente que se dedica al turismo tiene un cierto conocimiento del idioma es a lo mas el básico para poder comunicarse, y si, los años que invertir estudiando Japones en la FES Acatlán y las regañadas de Eiko sensei, sirvieron muchísimo en nuestro viaje ya que nos abrieron muchas puertas que el turista occidental usualmente no tiene acceso.
Entonces, tomamos el tren con de Narita a Ikebukuro, uno de los muchos barrios de Tokyo y donde teníamos las dos primeras noches de hostal.
Al llegar nos percatamos de que era un barrio bastante colorido con muchos restaurantes de ramen, bares y por supuesto karaokes, mas tarde nos enteraríamos que justo Ikebukuro era un barrio de Tokyo que se caracterizaba por tener muy buenos restaurantes de ramen, y ¡Vaya que lo comprobamos!
Llegamos al Sakura Hotel Ikebukuro, un Hotel-Hostel de clase intermedia, nos daríamos cuenta después que estaba un poco caro para lo que ofrecía, pero al no tener conocimiento aún de la diversidad de opciones de hospedaje de Tokyo optamos por ese hotel que se podía reservar fácilmente desde Internet.
Luego de acomodarnos, fuimos a lo que sería nuestro primer desayuno formal en Japón en un restaurante combinado entre ramen y cocina tradicional nipona.
Fue una grata experiencia, nos encontramos con un lugar repleto de decoración Japonesa ¡los nombres de los platillos estaban en las paredes en Kanji! Había mucha gente joven bebiendo... Heyyy como que bebiendo en la mañana? ¡Si! Era sábado por la mañana y ya le daban recio al pisto la muchachada, lo cuál no me extraño, digo, recordamos un poco fishers? o la curandera? gabylu? (Los que vivimos en la zona Naucalpan, Estado de México, México, ubicaremos los dos últimos)
En la mesa de al lado estaba un grupo de jóvenes japoneses semi muertos por la cruda realidad (resaca), y una de ella todavía con el atuendo de gala de la noche anterior se vislumbraba realmente mal xD lo cuál me hizo darme cuenta que son personas como en cualquier otro lado del planeta (Excluyendo países en donde por cuestiones religiosas o sociales el alcohol este prohibido)
Fue ciertamente encantador ver como la chica del atuendo de gala nos veía con cara de -Ahhh Chinga!!! o sigo muy ebria (Lo cuál así lo era) O estoy viendo a unos 3 vatos de quién sabe donde, comiendo al lado de mí y mirándome de reojo.
La realidad es que solo nos vio por unos segundos y retorno su cabeza a donde estaba inicialmente, sobre sus manos y encima de la mesa de madera.
En mi cabeza no dejaba de pensar ¡Carajo! ¡Que buen inicio de viaje!, y no podía haber sido mejor bebiendo cerveza y comiendo un excelente ramen lleno de buenos condimentos, con un pollo de sabor exquisito, bebiendo una excelente cerveza de barril y contemplando a muchos Japoneses divirtiéndose, una bella japonesa atendiendonos y otra al lado de mi con toda la actitud del mundo vistiendo su vestido de gala de la noche anterior y curándose la resaca con cerveza en mano. ¿Qué mas se puede pedir?
Después de eso no perdimos tiempo y nos dirigimos a Akihabara, uno de los barrios mas emblemáticos de Tokyo se trata te un lugar lleno de vida y se caracteriza por se un sitio donde se vende todo tipo de electrónica, video juegos y principalmente manga y anime.
En Akihabara se puede encontrar desde un protoboard hasta un edificio completo lleno de video juegos (arcades) de todos los tamaños colores y sabores.
Estos últimos en su fachada principal se lee en letras grandes y de color neón la palabra "Pachikon" (Traducido) Son edificios de 6 o 7 pisos donde cada piso posee máquinas de una temática especifica sin duda un paraíso para los amantes de los video juegos y verdaderos gamers.
Entre calles llenas de cosplayers, música de anime, videojuegos, restaurantes en donde te atienden literal chicas vestidas con super minifaldas se paso el tiempo en Akihabara, y mi búsqueda.
Por supuesto no pude evitar buscar mi amada DDR (Dance Dance Revolution) y jugue dos créditos!
Después de visitar Akihabara regresamos al Hotel para preprarnos para la tarde, noche visitaríamos por primera vez Shibuya.
Al llegar mágicamente descrubrimos uno de los lugares que yo moría por conocer, Yonde Yoshoko! Es un pequeño callejón que esta lleno de pequeños restaurantes muy típicos de Japón y que por cierto no hablan ni una palabra de Ingles (Al menos en donde nos toco entrar).
Pedimos dulce Saque y la señora amablemente nos regalo algunas pequeñas frutas de color verde para acompañarlo; La experiencia es casi mística dado que al salir la iluminación es muy autentica Japonesa.
Debo admitir que la experiencia en Yonde Yoshoko fue excelente allí pudimos conocer a un Japones que iba con su novia o esposa (Olvide preguntar) llamado Noritshu Nakamura y compartimos historias de anime antiguo, al parecer eramos mas o menos de la edad.
Terminando en Yonde Yokosho nos dirigimos a la zona hotelera de Shibuya, allí había varios bares al aire libre, abrimos la noche en uno de esos bares y si que la cerramos bien! Tan bien que el siguiente recuerdo es despertar en el metro de la Yamanote Line (Metro de Tokyo) muy apenado y con muchos Japoneses viéndonos curiosamente.!
¿Nada mal para el primer día verdad?
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