miércoles, 29 de junio de 2016

El egoísmo como el mal absoluto en nuestra sociedad contemporánea.



El poco entendimiento del funcionamiento social, apatía por el conocimiento de caminos hacía el desarrollo cívico, estructural, social, apatía y desconocimiento hacía la reacción social, nulo altruismo, nulo desarrollo espiritual, poco interés en adquisición de cultura, intolerancia cultural, intolerancia espiritual, nula empatía, nula simpatía; Todos ellos, elementos clásicos de nuestra sociedad que afectan a una masa amplia y que genera una sensación de incivilidad rotunda, basta, profunda y dolorosa.


En mi opinión, el agente definitivo para que amasan este statu quo es el egoísmo, un egoísmo contundente de una sociedad demacrada, humillada y utilizada no por quienes tienen un poder adquirido, si no por los mismos integrantes de esta misma sociedad.


No importa si es por la perspectiva material o espiritual, sobran argumentos para ver la aberrante forma de actuar del grueso de la población, sin una visión oportuna del futuro ni del presente y mucho menos del pasado.

Desde el punto de vista material, porque no hay forma de evolucionar hacía una sociedad digna y fuerte si no es con la unión y respeto de ideas entre los individuos, el cobijar a quién por diferentes razones no puede hacerlo por el mismo y luego propulsar para que salga adelante y se empareje con los demás miembros de la sociedad que para esas alturas sería una sociedad avanzada, amable e inteligente.


A las esferas del poder, no les conviene el altruismo, antónimo inmediato del egoísmo, porque para ellos representa el entendimiento y el aceptar al prójimo, y cuando sucede esto, se crea el mayor de los temores de los poderosos; La comunicación, que es la base de una unión y que atentaría con sus miserables actos de barbarie contra nuestra sociedad; Y que no son vistos por nadie que en su actuar reine el egoísmo.


Desde el punto de vista espiritual, porque es mucho más sencillo ocultarse en la pereza de no aceptar a los individuos que están a nuestro lado como personas consientes, pensantes y presentes, porque por la razón que sea no es aceptable vivir en una realidad en donde NO SE ES EL ÚNICO, no se está solo en esta realidad.


Así, el combate al egoísmo en esta sociedad es complejo, se lucha contra un sistema creado para fomentar el mismo egoísmo el más claro ejemplo está en las redes sociales donde ya no se escucha la voz individual, se escucha la voz de una población, población dominada por un extracto controlador, población dominada por su pereza de pensar en donde está y que está haciendo, de donde vino y a donde va.


Mi opinión es que como primera fuente de lucha contra el egoísmo se utilice la conceptualización de altruismo en su forma más sencilla, el ayudar a los demás, sin pensar en que tengo que recibir algo por esa acción y después provocar el mismo desarrollo hacía áreas inclusive espirituales.


Recordar en este sentido, las doctrinas que fomentan la espiritualidad y la física cuántica nos marca que no hay una diferencia entre individuos, que todos estamos unidos en un mismo todo, y que flotamos de un lugar a otro sin ninguna barrera que impida que nuestra energía se mezcle de un lugar a otro, de una persona a otra, lo demás, es una forma amigable en la que la física de los objetos grandes nos hace ver nuestra realidad en la que diario vivimos.