El poco entendimiento del funcionamiento social, apatía por
el conocimiento de caminos hacía el desarrollo cívico, estructural, social,
apatía y desconocimiento hacía la reacción social, nulo altruismo, nulo
desarrollo espiritual, poco interés en adquisición de cultura, intolerancia
cultural, intolerancia espiritual, nula empatía, nula simpatía; Todos ellos,
elementos clásicos de nuestra sociedad que afectan a una masa amplia y que
genera una sensación de incivilidad rotunda, basta, profunda y dolorosa.
En mi opinión, el agente definitivo para que amasan este
statu quo es el egoísmo, un egoísmo contundente de una sociedad demacrada,
humillada y utilizada no por quienes tienen un poder adquirido, si no por los
mismos integrantes de esta misma sociedad.
No importa si es por la perspectiva material o espiritual,
sobran argumentos para ver la aberrante forma de actuar del grueso de la
población, sin una visión oportuna del futuro ni del presente y mucho menos del
pasado.
Desde el punto de vista material, porque no hay forma de
evolucionar hacía una sociedad digna y fuerte si no es con la unión y respeto
de ideas entre los individuos, el cobijar a quién por diferentes razones no
puede hacerlo por el mismo y luego propulsar para que salga adelante y se
empareje con los demás miembros de la sociedad que para esas alturas sería una
sociedad avanzada, amable e inteligente.
A las esferas del poder, no les conviene el altruismo, antónimo
inmediato del egoísmo, porque para ellos representa el entendimiento y el
aceptar al prójimo, y cuando sucede esto, se crea el mayor de los temores de los
poderosos; La comunicación, que es la base de una unión y que atentaría con sus
miserables actos de barbarie contra nuestra sociedad; Y que no son vistos por nadie
que en su actuar reine el egoísmo.
Desde el punto de vista espiritual, porque es mucho más
sencillo ocultarse en la pereza de no aceptar a los individuos que están a
nuestro lado como personas consientes, pensantes y presentes, porque por la
razón que sea no es aceptable vivir en una realidad en donde NO SE ES EL ÚNICO,
no se está solo en esta realidad.
Así, el combate al egoísmo en esta sociedad es complejo, se
lucha contra un sistema creado para fomentar el mismo egoísmo el más claro
ejemplo está en las redes sociales donde ya no se escucha la voz individual, se
escucha la voz de una población, población dominada por un extracto
controlador, población dominada por su pereza de pensar en donde está y que
está haciendo, de donde vino y a donde va.
Mi opinión es que como primera fuente de lucha contra el
egoísmo se utilice la conceptualización de altruismo en su forma más sencilla,
el ayudar a los demás, sin pensar en que tengo que recibir algo por esa acción
y después provocar el mismo desarrollo hacía áreas inclusive espirituales.
Recordar en este sentido, las doctrinas que fomentan la
espiritualidad y la física cuántica nos marca que no hay una diferencia entre
individuos, que todos estamos unidos en un mismo todo, y que flotamos de un
lugar a otro sin ninguna barrera que impida que nuestra energía se mezcle de un
lugar a otro, de una persona a otra, lo demás, es una forma amigable en la que
la física de los objetos grandes nos hace ver nuestra realidad en la que diario
vivimos.