Lo raro y divertido de tratar de medir sentimientos propios de la raza humana es:
Raro:
Todo el mundo entiendo ese esquema, ese mapeo mental o costumbres fielmente arraigadas dentro de nuestra sociedad, es más las tenemos tan bien establecidas que hay hasta libros que aseguran tener fórmulas mágicas para enamorar o aguantar una decepción amorosa, laboral o familiar.
Si esos libros se venden significa que en ciertos sectores de la sociedad existe un mismo camino, camino que ya está escrito. Entonces ¿Se puede parametrizar o medir un sentimiento o no? Si existe la forma de lograr despertarlo, controlarlo y descubrirlo en uno mismo o en terceras personas…
Divertido:
Todo el mundo se reusa a pensar que hay algo escrito en las cosas propias “de el corazón” como si fuera algo totalmente dinámico e incomprensible siendo que en el subconsciente colectivo ya hay mil normas que rigen una estructura clara de cómo llegar a objetivos en el camino hacia un requerimiento “sentimental- emocional”
¿Por qué negarse a evolucionar?
-Al fin y al cabo siempre habrá nuevos temas arrojados por nuestro conciente apuntando a la confusión del alma…