jueves, 10 de diciembre de 2009

El proyecto Blue Beam

¿Que es el Proyecto Blue Beam?

Involucra dos cosas. Un tecnológicamente simulado "segunda venida" y la reemergencia de nuevos proyectos tipo "MONTAUK" que tienen la habilidad para tomar a un grupo entero de personas como en una situación "tipo rapto" y llevárselos como un rayo al país de nunca-jamás. Irónicamente, partes de las proyecciones holográficas tienen el potencial para cambiar el planeta en la unidad con Dios.


Desafortunadamente, esto opera en la premisa que el Hombre, de algún modo se volverá Dios en forma humana y controlará otros Hombres y dictará todas las acciones y pensamientos.

La calculada resistencia a la nueva religión, el Nuevo Orden Mundial y el nuevo "Mesías", en las resultantes “guerras santas", traerán consigo pérdida humana a una escala masiva. El "PROYECTO BLUE BEAM” pretenderá ser el cumplimiento universal de las antiguas Profecías; un evento tan importante como el que tuvo lugar hace 2000 años.


Al principio se hará uso del cielo, como una pantalla de proyección holográfica para los satélites generadores láser basados en-el-espacio (guerra de las galaxias). Estos proyectores proyectarán imágenes simultáneas a las cuatro esquinas del planeta, en cada idioma por región.

Se trata del aspecto religioso del NUEVO ORDEN MUNDIAL.

El "sistema" ya ha sido probado. Ya se han visto proyecciones holográficas de la "IMAGEN DE CRISTO" en algunas áreas remotas del desierto. Éstos sólo han sido reportados en periódicos de tabloides, para hacer la noticia automáticamente discutible. Ellos también pueden proyectar imágenes de naves extraterrestres, alienígenas, monstruos, ángeles - usted nómbrelo. Las computadoras coordinarán los satélites y el software correrá el show.

La holografía está basada en signos casi idénticos que se combinan para producir imágenes, o hologramas, con percepción de profundidad. Esto es igualmente aplicable a las ondas acústicas (el ELF, VLF, LF) como lo es a los fenómenos ópticos.

Específicamente, el "show" consistirá en proyecciones del láser de múltiples imágenes holográficas a diferentes partes del planeta, cada una recibiendo diferentes imágenes, de acuerdo a la fe religiosa predominante en la región. No será excluida ni una sola área. Con animación de computadora y efectos de sonido que parecerá venir de las profundidades del espacio, los sorprendidos seguidores de los diferentes credos darán testimonio de su propio Mesías, regresando en una espectacular y convincente realidad.

Las varias imágenes de Cristo, Mahoma, Buda, Krishna, etc., se fusionará en UNO después de que la "correcta explicación” de los misterios, y se descubrirán profecías y revelaciones. Este "DIOS Único" funcionará, de hecho, como el "Anti-Cristo" que “explicará" que las varias escrituras "se han mal entendido" - que las religiones viejas son responsables de volver a hermano contra hermano, nación contra nación - que deben abolirse las religiones del mundo para dejar paso a la EDAD DORADA (la NUEVA ERA) de la Una Religión Mundial, representando al Único Dios que verán ante sí.

Naturalmente, esta producción, organizada a toda escala producirá desorden social y religioso en una escala masiva. ¿Se preguntan que estarán haciendo todo el día, en ese día los transmisores de televisión de redes religiosas, ese día?

Pero antes de todo esto, ellos tendrán que pasar por cuatro diferentes pasos para llegar al Proyecto Blue Beam (Proyecto Rayo Azul ).

1: El primer paso implica el derrumbamiento de todo conocimiento arqueológico.
Se trata de organizar terremotos en ciertas ubicaciones precisas alrededor del planeta, donde supuestos nuevos "descubrimientos" explicarán finalmente (para ellos) que los significados de las doctrinas básicas de las religiones importantes de todo el mundo están "equivocados".

Esta falsificación se usará para hacer creer a la población que toda doctrina religiosa se ha entendido y se ha interpretado mal. Esta falsificación empezó con la película 2001: Una Odisea Espacial, la serie televisiva STAR TREK, la GUERRA DE LAS GALAXIAS, E.T., todos de los cuales tratan con “invasiones" espaciales y "protección". El PARQUE JURÁSICO, fue para empujar la teoría de la evolución.

2: El segundo paso trata con el gigantesco show espacial.

Hologramas de 3D ópticos y sonido, proyecciones láser de múltiples imágenes holográficas en diferentes partes del mundo, cada uno recibiendo una imagen diferente, según su fe religiosa nacional original predeterminada. Esta nueva "imagen de dios" hablará en todos los idiomas.

Como ejemplo, los soviéticos (actuales rusos) han fabricado avanzadas computadoras y las han programado con diminutas partículas psicológicas, basadas en sus estudios de la anatomía y biología del cuerpo humano, así como en estudios de anatomía, química y electricidad del cerebro humano. Estas computadoras también han sido alimentadas con diferentes idiomas del mundo.

3: El tercer paso trata con la comunicación telepática bi-direccional electrónica.

Ondas ELF (Frecuencia Extra Baja), VLF (Frecuencia Muy Baja), y LF (Baja Frecuencia) localizarán a las personas de la tierra a través de los interiores de sus cerebros, haciendo a cada persona creer que su propio Dios está hablándole desde dentro de su propia alma.

Tales rayos, del satélite, son alimentados tales de la memoria de computadoras que guardan muchos datos sobre el ser humano y sus idiomas. Estos rayos, entonces, se entrelazarán y entretejerán con los procesos naturales de pensamiento, para formar lo que nosotros llamamos CHARLA ARTIFICIAL.

4: El cuarto paso involucra manifestaciones sobrenaturales universales usando medios electrónicos.

Este paso contiene tres orientaciones diferentes:
La primera uno es hacer creer a la humanidad que está a punto de ocurrir una invasión extraterrestre en cada ciudad importante de la tierra. Esto es para empujar a cada nación importante a usar su capacidad nuclear para responder. De este modo, pondría a cada una de estas naciones en un estado total de desarme ante las Naciones Unidas, después del falso ataque.

Segundo, es hacer creer a los "cristianos" que está ocurriendo un rapto mayor, con una simple y puesta en escena intervención divina de una "supuesta" fuerza extraterrestre buena viniendo a salvar a las personas buenas de un brutal ataque satánico. Su meta es librarse de toda oposición significante al NUEVO ORDEN MUNDIAL.


La tercera orientación es una mezcla de fuerzas electrónicas y sobrenaturales. Las ondas (frecuencias) usadas en ese momento permitirá a las fuerzas sobrenaturales viajar a través de cables de fibra óptica, cables coaxiales, eléctricos y líneas telefónicas para penetrar en todos los equipos electrónicos y aparatos que, para ese entonces tendrán todos un microchip especial instalado.

La meta de este paso es la materialización de fantasmas satánicos, espectros, y poltergeists, todo alrededor del globo para empujar a todas las poblaciones al borde de una ola de suicidio, matanza y desorden psicológico permanente.

Después de esa noche de las MIL ESTRELLAS, SE CREE que la HUMANIDAD ESTARÁ LISTA PARA QUE ENTRE UN "NUEVO MESÍAS" para REESTABLECER PAZ POR TODAS PARTES cueste lo que cueste, INCLUSO a costo de la LIBERTAD.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Vivir en la sociedad de la información

Vivimos en un mundo pletórico de datos, frases e íconos. La percepción que los seres humanos tenemos de nosotros mismos ha cambiado, en vista de que se ha modificado la apreciación que tenemos de nuestro entorno. Nuestra circunstancia no es más la del barrio o la ciudad en donde vivimos, ni siquiera la del país en donde radicamos. Nuestros horizontes son, al menos en apariencia, de carácter planetario.

Eso no significa que estemos al tanto de todo lo que sucede en todo el mundo. Lo que ocurre es que entre los numerosos mensajes que recibimos todos los días, se encuentran muchos que provienen de latitudes tan diversas y tan lejanas que, a menudo, ni siquiera acertamos a identificar con claridad en dónde se encuentran los sitios de donde provienen tales informaciones.

Se habla mucho de la Sociedad de la Información. ¿Qué rasgos la definen? ¿En qué aspectos resulta novedosa? ¿En qué medida puede cambiar la vida de nuestros países? ¿Qué limitaciones tiene ese nuevo contexto? En estas páginas queremos dar respuestas iniciales a esas interrogantes.

Diez rasgos de la Sociedad de la Información
A ese nuevo contexto lo definen características como las siguientes.
  1. Exuberancia.. Disponemos de una apabullante y diversa cantidad de datos. Se trata de un volumen de información tan profuso que es por sí mismo parte del escenario en donde nos desenvolvemos todos los días.
  2. Omnipresencia. Los nuevos instrumentos de información, o al menos sus contenidos, los encontramos por doquier, forman parte del escenario público contemporáneo (son en buena medida dicho escenario) y también de nuestra vida privada. Nuestros abuelos (o bisabuelos, según el rango generacional en el que estemos ubicados) fueron contemporáneos del surgimiento de la radio, se asombraron con las primeras transmisiones de acontecimientos internacionales y tenían que esperar varios meses a que les llegara una carta del extranjero; para viajar de Barcelona a Nueva York lo más apropiado era tomar un buque en una travesía de varias semanas. La generación siguiente creció y conformó su imaginario cultural al lado de la televisión, que durante sus primeras décadas era sólo en blanco y negro, se enteró con pasmo y gusto de los primeros viajes espaciales, conformó sus preferencias cinematográficas en la asistencia a la sala de cine delante de una pantalla que reflejaba la proyección de 35mm y ha transitado no sin asombro de la telefonía alámbrica y convencional a la de carácter celular o móvil. Los jóvenes de hoy nacieron cuando la difusión de señales televisivas por satélite ya era una realidad, saben que se puede cruzar el Atlántico en un vuelo de unas cuantas horas, han visto más cine en televisión y en video que en las salas tradicionales y no se asombran con la Internet porque han crecido junto a ella durante la última década: frecuentan espacios de chat, emplean el correo electrónico y manejan programas de navegación en la red de redes con una habilidad literalmente innata. Esa es la Sociedad de la Información. Los medios de comunicación se han convertido en el espacio de interacción social por excelencia, lo cual implica mayores facilidades para el intercambio de preocupaciones e ideas pero, también, una riesgosa supeditación a los consorcios que tienen mayor influencia, particularmente en los medios de difusión abierta (o generalista, como les llaman en algunos sitios).
  3. Irradiación. La Sociedad de la Información también se distingue por la distancia hoy prácticamente ilimitada que alcanza el intercambio de mensajes. Las barreras geográficas se difuminan; las distancias físicas se vuelven relativas al menos en comparación con el pasado reciente. Ya no tenemos que esperar varios meses para que una carta nuestra llegue de un país a otro. Ni siquiera debemos padecer las interrupciones de la telefonía convencional. Hoy en día basta con enviar un correo electrónico, o e-mail, para ponernos en contacto con alguien a quien incluso posiblemente no conocemos y en un país cuyas coordenadas tal vez tampoco identificamos del todo.
  4. Velocidad. La comunicación, salvo fallas técnicas, se ha vuelto instantánea. Ya no es preciso aguardar varios días, o aún más, para recibir la respuesta del destinatario de un mensaje nuestro e incluso existen mecanismos para entablar comunicación simultánea a precios mucho más bajos que los de la telefonía tradicional.
  5. Multilateralidad / Centralidad. Las capacidades técnicas de la comunicación contemporánea permiten que recibamos información de todas partes, aunque lo más frecuente es que la mayor parte de la información que circula por el mundo surja de unos cuantos sitios. En todos los países hay estaciones de televisión y radio y en muchos de ellos, producción cinematográfica.. Sin embargo el contenido de las series y los filmes más conocidos en todo el mundo suele ser elaborado en las metrópolis culturales. Esa tendencia se mantiene en la Internet, en donde las páginas más visitadas son de origen estadounidense y, todavía, el país con más usuarios de la red de redes sigue siendo Estados Unidos.
  6. Interactividad / Unilateralidad. A diferencia de la comunicación convencional (como la que ofrecen la televisión y la radio tradicionales) los nuevos instrumentos para propagar información permiten que sus usuarios sean no sólo consumidores, sino además productores de sus propios mensajes. En la Internet podemos conocer contenidos de toda índole y, junto con ello, contribuir nosotros mismos a incrementar el caudal de datos disponible en la red de redes. Sin embargo esa capacidad de la Internet sigue siendo poco utilizada. La gran mayoría de sus usuarios son consumidores pasivos de los contenidos que ya existen en la Internet.
  7. Desigualdad. La Sociedad de la Información ofrece tal abundancia de contenidos y tantas posibilidades para la educación y el intercambio entre la gente de todo el mundo, que casi siempre es vista como remedio a las muchas carencias que padece la humanidad. Numerosos autores, especialmente los más conocidos promotores de la Internet, suelen tener visiones fundamentalmente optimistas acerca de las capacidades igualitarias y liberadoras de la red de redes (por ejemplo Gates: 1995 y 1999 y Negroponte, 1995). Sin embargo la Internet, igual que cualquier otro instrumento para la propagación y el intercambio de información, no resuelve por sí sola los problemas del mundo. De hecho, ha sido casi inevitable que reproduzca algunas de las desigualdades más notables que hay en nuestros países. Mientras las naciones más industrializadas extienden el acceso a la red de redes entre porcentajes cada vez más altos de sus ciudadanos, la Internet sigue siendo ajena a casi la totalidad de la gente en los países más pobres o incluso en zonas o entre segmentos de la población marginados aún en los países más desarrollados.
  8. Heterogeneidad. En los medios contemporáneos y particularmente en la Internet se duplican –y multiplican– actitudes, opiniones, pensamientos y circunstancias que están presentes en nuestras sociedades. Si en estas sociedades hay creatividad, inteligencia y arte, sin duda algo de eso se reflejará en los nuevos espacios de la Sociedad de la Información. Pero de la misma manera, puesto que en nuestras sociedades también tenemos prejuicios, abusos, insolencias y crímenes, también esas actitudes y posiciones estarán expresadas en estos medios. Particularmente, la Internet se ha convertido en foro para manifestaciones de toda índole aunque con frecuencia otros medios exageran la existencia de contenidos de carácter agresivo o incómodo, según el punto de vista de quien los aprecie.
  9. Desorientación. La enorme y creciente cantidad de información a la que podemos tener acceso no sólo es oportunidad de desarrollo social y personal. También y antes que nada, se ha convertido en desafío cotidiano y en motivo de agobio para quienes recibimos o podemos encontrar millares de noticias, símbolos, declaraciones, imágenes e incitaciones de casi cualquier índole a través de los medios y especialmente en la red de redes. Esa plétora de datos no es necesariamente fuente de enriquecimiento cultural, sino a veces de aturdimiento personal y colectivo. El empleo de los nuevos medios requiere destrezas que van más allá de la habilidad para abrir un programa o poner en marcha un equipo de cómputo. Se necesitan aprendizajes específicos para elegir entre aquello que nos resulta útil, y lo mucho de lo que podemos prescindir.
  10. Ciudadanía pasiva. La dispersión y abundancia de mensajes, la preponderancia de los contenidos de carácter comercial y particularmente propagados por grandes consorcios mediáticos y la ausencia de capacitación y reflexión suficientes sobre estos temas, suelen aunarse para que en la Sociedad de la Información el consumo prevalezca sobre la creatividad y el intercambio mercantil sea más frecuente que el intercambio de conocimientos. No pretendemos que no haya intereses comerciales en los nuevos medios –al contrario, ellos suelen ser el motor principal para la expansión de la tecnología y de los contenidos–. Pero sí es pertinente señalar esa tendencia, que se ha sobrepuesto a los proyectos más altruistas que han pretendido que la Sociedad de la Información sea un nuevo estadio en el desarrollo cultural y en la humanización misma de nuestras sociedades.
La Sociedad de la Información es expresión de las realidades y capacidades de los medios de comunicación más nuevos, o renovados merced a los desarrollos tecnológicos que se consolidaron en la última década del siglo: la televisión, el almacenamiento de información, la propagación de video, sonido y textos, han podido comprimirse en soportes de almacenamiento como los discos compactos o a través de señales que no podrían conducir todos esos datos si no hubieran sido traducidos a formatos digitales. La digitalización de la información es el sustento de la nueva revolución informática. Su expresión hasta ahora más compleja, aunque sin duda seguirá desarrollándose para quizá asumir nuevos formatos en el mediano plazo, es la Internet.

Mundialización y uniformidad
Nuevos centros y periferias

El sociólogo británico Anthony Giddens relata la experiencia de una amiga suya que estudia la vida rural en África. Hace algunos años ella estaba de visita en una aldea remota en donde haría su trabajo de campo. Una familia del lugar la invitó a una velada en donde la investigadora esperaba encontrarse con algunos entretenimientos locales. Pero para su sorpresa, la sesión era para ver en video la película Instintos básicos que en ese momento aún no se había estrenado en Londres. Los habitantes de aquel caserío africano verían la cinta de Sharon Stone y Michael Douglas antes que los espectadores de las salas británicas.
Con ese ejemplo Giddens describe la globalización contemporánea (Giddens, 2000: 19). Hasta hace poco las fronteras entre la dimensión local y la dimensión planetaria y entre la periferia y el centro estaban bien definidas. Ahora, de manera creciente, la expansión internacional de las industrias mediáticas ha vuelto realidad el sueño, que para algunos en más de un sentido también es desvarío, que delineaba Marshall McLuhan hace 35 años. Los productos de las industrias culturales más extendidas pueden ser consumidos en prácticamente cualquier rincón del planeta. Pero los flujos de la comunicación siguen siendo unilaterales. Cada vez tenemos acceso a más información pero el apabullante caudal de datos que recibimos todo el tiempo no necesariamente nos permite entender mejor lo que ocurre en nuestro entorno inmediato y en el planeta ni comprendernos mejor a nosotros mismos. Sin lugar a dudas es un lujo y es parte de nuestro acceso a la civilización contemporánea traer a Sharon Stone (aunque sea en video, ni modo) hasta la sala de nuestra casa. Pero así como podemos tener la fortuna de elegir esa cinta, los establecimientos de video en nuestros países están repletos de chatarra que consumimos con cierta sensación de aturdimiento y difuminación de nuestras capacidades críticas.

Las grandes empresas mediáticas de origen y capital fundamentalmente estadounidense no toda la culpa de la mala calidad de los productos culturales que hoy circulan por el mundo. Pero tampoco son precisamente inocentes en la conformación de ese mercado. Los recursos más poderosos de la industria de los medios suelen ponerse en juego para mostrarnos como novedad eminente de cuyo consumo no podemos prescindir, a infinidad de productos de escasa o nula calidad independientemente de cuál sea el parámetro con el que se les mida. Una de las consecuencias apreciables de la globalización, como le consta a la amiga de Mr. Giddens, es la capacidad de esas industrias mediáticas para uniformar, al menos en algunos casos, los gustos culturales de sociedades muy diversas. En todo el mundo vemos las mismas películas y en ocasiones también los mismos programas de televisión. Pero las naciones con tradiciones e instituciones culturales de mayor densidad cuentan con experiencia, contexto y voluntad para equilibrar con productos propios los bienes mediáticos trasnacionales.

En Ecuador las películas estadounidenses constituyeron el 99.5% de todos los filmes importados en 1991. En Venezuela la cintas producidas en los Estados Unidos pasaron del 40% al 80% entre 1975 y 1993 respecto de todas las que se importaron en ese país. En Bolivia aumentaron del 44.4% al 77% entre 1979 y 1995. En México del 40% al 59% entre 1970 y 1995. En Costa Rica del 60% al 96% entre 1985 y 1995 (UNESCO,1999).

En Francia, según la misma fuente, el cine estadounidense ocupó el 57% de la cinematografía extranjera importada en 1995; en Alemania el 68% ese mismo año. Las películas de ese origen fueron el 76% en 1993 en Grecia; el 55% en España en 1995; el 60% en Suiza en 1992. Estas cifras no nos dicen nada nuevo pero confirman no sólo la preponderancia de los productos mediáticos estadounidenses sino, junto con ello, la capacidad de las naciones de mayor desarrollo económico y cultural para diversificar el origen de los bienes mediáticos que consumen.

No existen estudios capaces de pormenorizar qué sociedades en cada país, o qué sociedad planetaria si es que la hay, se están creando al compartir la contemplación de las mismas series de televisión y la misma cinematografía. Pero el sentido común y la constatación de idiosincrasias que se mantienen nos permiten reconocer que a pesar de mirar y sufrir los mismos mensajes, nuestras sociedades siguen estando definidas por sus peculiaridades nacionales y culturales.

La televisión se ha mundializado pero no por ello tenemos aldea global. Para el sociólogo chileno José Joaquín Brunner: "Puede decirse que la globalización está transformando contínuamente las relaciones entre el centro y la periferia, así como las propias percepciones de sí mismo y los otros dentro de ambos mundos. En eso consiste, justamente, la posmodernidad; en una cultura no canónica, hecha de combinaciones inverosímiles" (Brunner, 1999: 161). No discutimos aquí la idea de posmodernidad que algunos, a diferencia de Brunner, pretenden establecer como un nuevo paradigma de desparpajo individual y de opiniones transideológicas, pero sí queremos insistir en el carácter abierto a numerosas combinaciones, interpretaciones y apropiaciones que alcanza la cultura contemporánea -seguramente la zona de fronteras más movedizas y de retroalimentaciones más abundantes entre los centros y las periferias-.
Los jóvenes de Singapur, Bilbao, San Salvador o Los Ángeles, compartirán comportamientos parecidos al mirar un mismo video en MTV pero la manera de apreciarlo e interiorizarse en él estará condicionada por su entorno cultural, social y nacional. Y también es desigual la oportunidad para más allá de la contemplación, ser ellos mismos actores de los medios. La posibilidad de un grupo musical integrado por jóvenes de Los Ángeles para aparecer en esa televisora es mucho mayor que la de un grupo de muchachos de Vietnam. Pero tecnologías como el video y ahora desde luego la Internet ofrecen la posibilidad de propagar globalmente expresiones y enfoques que antaño jamás iban más allá del ámbito local.

La mundialización mediática modifica las maneras de percibir la dimensión local y regional, de la misma forma que altera los alcances tradicionales de la dimensión nacional y la dimensión mundial. Los asuntos y acontecimientos en cada uno de esos planos no necesariamente se modifican por el hecho de ser conocidos en sitios en donde antes no se hablaba de ellos. Pero la percepción de esos y el resto de los asuntos y acontecimientos sí tiende a ser distinta.

La globalización, que en buena medida es un proceso mediático, nos permite reconocer semejanzas pero no por ello quedan abolidas las peculiaridades y diferencias que distinguen a nuestras sociedades. Tampoco se cierran las brechas entre los países. La velocidad e incluso la inmediatez de las comunicaciones junto con la creciente intensidad de los flujos migratorios están contribuyendo a disolver las fronteras nacionales, al menos con los rasgos que hasta ahora se les han conocido. Pero paradójicamente las fronteras creadas por la disparidad económica, lejos de suavizarse, en ocasiones se vuelven más ásperas debido al desigual acceso a los recursos mediáticos y tecnológicos.

La relación hasta ahora conocida entre "centro" y "periferia" se trastorna radicalmente entre quienes en sitios distintos comparten el uso e incluso el consumo de modernos recursos mediáticos. Es difícil hablar de periferia y centro para referirse a países, o a regiones, en donde se miran los mismos videos y se "bajan" los mismos programas informáticos de la Internet. Pero en cada uno de esos sitios hay algunos pocos ciudadanos con posibilidades de acceso a esos bienes culturales y muchos más que no tienen y quizá jamás tendrán oportunidades semejantes.

Globalización que presiona hacia arriba y hacia abajo. La Internet.

El promedio de llamadas telefónicas internacionales es de 247 minutos al año, por persona, en Suiza, de 100 en Canadá y de 60 en los Estados Unidos, pero de apenas tres minutos en Colombia, 2 en Rusia y uno en Ghana y Pakistán. En Mónaco hay 99 teléfonos por cada 100 personas, en Estados Unidos 70, en Argentina y Costa Rica 18 pero en Uganda 0.2 y en Afganistán 0.1 teléfonos por cada 100 habitantes (United Nations, 1999).
 
Las comparaciones siempre son incómodas, pero en estos casos resultan útiles. En Nueva York hay más líneas telefónicas que en todas las zonas rurales de Asia. En Londres existen más cuentas de Internet que en toda África. Se estima que casi el 80% de la población de todo el mundo jamás ha hecho una llamada telefónica (World Resources Institute, 2000).

Sin embargo la desigualdad en el acceso a los recursos comunicacionales no necesariamente se impone a las capacidades de los países menos desarrollados para aprovechar esa tecnología. Actualmente la globalización ha intensificado el intercambio desigual de flujos comunicacionales pero, de manera simultánea, ha abierto nuevas opciones para superar la casi proverbial pasividad que ha definido a los llamados países periféricos en materia de mensajes culturales. Los públicos de las industrias culturales más poderosas se han extendido o, dicho de otra manera, la habilidad y capacidad propagadoras de los consorcios mediáticos se han multiplicado gracias a las nuevas tecnologías de la información.

Hoy es posible entender a la globalización como una serie de procesos multidireccionales y no simplemente como la internacionalización de culturas y mensajes que solían estar apartados unos respecto de otros. El ya citado Giddens recuerda cómo "la globalización presiona no sólo hacia arriba, sino también hacia abajo, creando nuevas presiones para la autonomía local". En Internet entre otras formas de intercambio surgen nuevos modos de solidaridad, desde las cadenas de mensajes hasta la coordinación de protestas o adhesiones respecto de las más diversas causas. Y también aparecen nuevas formas de aislamiento, tanto entre las personas como entre las naciones.

La gran mayoría de quienes usamos computadora (u ordenador) empleamos el sistema operativo Windows, en cualquiera de sus versiones. Habrá quien vea en la propagación de ese software una demostración de la alienación generalizada respecto de los productos de una misma y poderosa trasnacional. Pero también es posible identificar una apropiación creciente, pero limitada, de una tecnología útil que puede servir para los más variados fines.

En el mundo digital (que no es un universo en sí mismo como a veces sugieren las interpretaciones futuristas sino una colección de espejos de la realidad) se difuminan las fronteras convencionales. En la Internet no hay un centro y por lo tanto, tampoco una periferia. Todos podemos ser el centro, aunque jamás sepamos qué tan lejos están los alrededores. Las fronteras se encuentran no en el mundo virtual sino en el mundo real. La más importante es la ya señalada desigualdad en el acceso a los recursos informáticos, que no es sino expresión de las dificultades para extender la cultura y los medios para aprehenderla entre las grandes mayorías en los países de menor desarrollo.

Los nuevos recursos informáticos constituyen una oportunidad enorme para afianzar la presencia global de nuestros países al mismo tiempo que para enriquecernos con la cultura y la creación universales. Pero eso no ocurrirá sin políticas intencionales y de largo alcance para no sólo estar conectados a las redes informáticas, sino para junto con ello saber transitar por sus concurridas arterias.

Mientras tanto, supeditadas a flujos de información en cuyas agendas participan poco o nada, nuestras sociedades asisten atónitas a esa abundancia de bienes informáticos auténtica o parcialmente enriquecedores. No tenemos aldea global pero sí estamos creando una polifacética, contradictoria y en ocasiones rústica aldea virtual.

Estado de la red de redes al comenzar el siglo 21

El 6% de los habitantes de Brasil con acceso regular a la Internet, el 3% que se encuentra en esa condición en Argentina y México o el 2% de internautas en Perú pueden jactarse de haber roto barreras geográficas, culturales y geopolíticas ya que cuentan -o al menos hipotéticamente pueden contar- con acceso a la misma información que los canadienses, británicos y japoneses conectados a la red. Pero esos internautas, más allá de su específica condición económica y social, están constituyendo una nueva élite -un nuevo y también distante "centro"- respecto de la nutrida y desatendida periferia de ciudadanos formales sin ciudadanía cultural que no tienen acceso a esos y otros recursos culturales y en materia de información. El uso de la Internet se ha extendido con gran rapidez -América Latina es la zona de mayor crecimiento en ese renglón- pero está a punto de llegar a límites creados por la desigualdad económica que serán muy difíciles de superar porque el desarrollo de ese recurso, ha quedado fundamentalmente supeditado a los ritmos y pautas impuestos por el interés mercantil de las empresas interesadas en hacer negocio en y con la red de redes.

El cuadro adjunto muestra una de las estimaciones más serias (hay muchas, la mayor parte de ellas exageradas o no actualizadas) sobre la cantidad de personas con acceso a la Internet al terminar el siglo 20.

Usuarios de la Internet en el mundo estimación a noviembre de 2000

Total mundial
407.1 millones
África
3.11 millones
Asia/Pacífico
104.88 millones
Europa
113.14 millones
Medio Oriente
2.40 millones
Canadá y Estados Unidos
167.12 millones
América Latina
16.45 millones
Fuente: NUA, 2000.
En el 2000 Estados Unidos, que ha sido la nación más conectada a la Internet, llegó a tener algo más de 137 millones de usuarios de la red de redes, que significaron alrededor del 50% de su población. Los japoneses, que son el segundo país con más internautas, tenían conectada, con 27 millones de personas en esa fecha, al 21% de su población. Alemania y el Reino Unido, con cerca de 19 millones de internautas cada uno, alcanzaban el 21% y el 29% de sus habitantes con acceso a la Internet. La estimación para España al terminar el 2000 era de aproximadamente 5.5 millones de usuarios de la Internet, que constituirían el 14% de su población.

Cada vez hay más gente conectada a la red de redes. Pero incluso en casi todos los países de mayor desarrollo informático, los ciudadanos que no tienen acceso a ese servicio siguen siendo mayoría. La globalización, que antes que intercambio de mercancías es flujos de información, es profundamente desigual. Reconocer esa desigualdad no es novedoso, ni basta con ello.

Claro que por algo se empieza. A la desigualdaden el acceso a la Sociedad de Información y específicamente a la Internet, ahora se le denomina la brecha digital, the digital divide. El World Resources Institute, apoyado por varias de las más importantes empresas internacionales de computación explica así esa hendedura que lejos de atenuar, está profundizando las desigualdades en el planeta:

"Prácticamente en cada país, un porcentaje de personas tiene la mejor información tecnológica que la sociedad puede ofrecer. Esa gente tiene las más poderosas computadoras, el mejor servicio telefónico y el más veloz servicio de Internet, de la misma manera que cuentan con riqueza de contenidos y capacitación aventajada en sus vidas.

"Hay otro grupo de personas. Son las personas que por una u otra razón no tienen acceso a las más nuevas o mejores computadoras, el más confiable servicio telefónico el más veloz o el más conveniente de los servicios de Internet. La diferencia entre esos dos grupos de gente es lo que denominamos La Brecha Digital.

"Estar en el lado menos afortunado de la brecha significa que hay menos oportunidades para tomar parte en nuestra nueva economía sustentada en la información, en la cual muchos más empleos estarán relacionados con las computadoras. También significa que hay menos oportunidades para participar de la educación, la capacitación, las compras, el entretenimiento y las oportunidades de comunicación que están disponibles en línea. En general, aquellos que son pobres y viven en áreas rurales están cerca de 20 veces más en riesgo de quedar rezagados que los más prósperos residentes de las áreas urbanas (World Resources Institute, 2000).

Esa apreciación, pertinente y hasta autocrítica viniendo de una institución patrocinada por algunas de las empresas más prósperas de la economía de mercado (Compaq, Ericsson, Hewlett-Packard, Intel, Motorola, Nokia y Microsoft entre otras) se queda corta. Aún en las grandes ciudades e incluso en los países más industrializados existen zonas de las sociedades marginadas del acceso a las nuevas ofertas de información.

Políticas publicas para que la tecnología conduzca al progreso

La Sociedad de la Información es una de las expresiones, acaso la más promisoria junto con todas sus contradicciones, de la globalización contemporánea. En otro sitio hemos anotado que el término Sociedad de la Información ha ganado presencia en Europa, en donde ha sido muy empleado como parte de la construcción del contexto para la Unión Europea (Trejo Delarbre, 1996). Un estudio elaborado con el propósito de documentar los avances europeos al respecto señalaba, con cierto optimismo, que:

"Las sociedades de la información se caracterizan por basarse en el conocimiento y en los esfuerzos por convertir la información en conocimiento. Cuanto mayor es la cantidad de información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento. Otra dimensión de tales sociedades es la velocidad con que tal información se genera, transmite y procesa. En la actualidad, la información puede obtenerse de manera prácticamente instantánea y, muchas veces, a partir de la misma fuente que la produce, sin distinción de lugar. Finalmente, las actividades ligadas a la información no son tan dependientes del transporte y de la existencia de concentraciones humanas como las actividades industriales. Esto permite un reacondicionamiento espacial caracterizado por la descentralización y la dispersión de las poblaciones y servicios" (Ortiz Chaparro, 1995: 114).

La Sociedad de la Información es, por lo tanto, realidad y posibilidad. Habría que concebirla como un proceso en el que nos encontramos ya pero cuyo punto de llegada y consolidación parece aún distante. Existiendo los cimientos para que la sociedad contemporánea despliegue sus mejores potencialidades gracias al intercambio de información –y para que la información llegue a derivar en conocimiento– no es poco lo que falta por hacer en busca de esa meta. Resulta preciso desplegar ambiciosas tareas no sólo en la cobertura de las redes informáticas (ello incluye la disponibilidad de equipos de cómputo y de las conexiones necesarias para mantenerlos ligados a la Internet) sino, junto con ello, en la capacitación de los ciudadanos para saber aprovecharlas creativamente. Cambio tecnológico, propagación de información ligada -al menos ese es el propósito- con el desarrollo del conocimiento y también con las facilidades para desempeñar diversas tareas profesionales de manera más flexible, son la faceta virtuosa de este nuevo contexto. En el anverso, se encuentran las dificultades para que esos mecanismos de información sean compartidos por la mayoría de las personas.

La necesidad de ambiciosas políticas desplegadas por el Estado para extender los beneficios de la Sociedad de la Información fue reconocida al menos ya durante todo el último del siglo XX. El Libro Verde de la Unión Europea sobre Sociedad de la Información apuntaba en 1996 lineamientos de políticas que han seguido teniendo plena vigencia:

"1. Estamos viviendo un período histórico de cambio tecnológico, consecuencia del desarrollo y de la aplicación creciente de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC). Este proceso es diferente y más rápido que cualquiera que hayamos presenciado hasta ahora. Alberga un inmenso potencial para la creación de riqueza, elevar el nivel de vida y mejorar los servicios.

"2. Las TIC ya forman parte integrante de nuestra vida cotidiana, nos proporcionan instrumentos y servicios útiles en nuestro hogar, en nuestro lugar de trabajo, por todas partes. La sociedad de la información no es la sociedad de un futuro lejano, sino una realidad de la vida diaria. Añade una nueva dimensión a la sociedad tal como la conocemos ahora, una dimensión de importancia creciente. La producción de bienes y servicios se basa cada vez más en el conocimiento.
"3. No obstante, la rapidez con que se introducen las TIC varía mucho entre países, regiones, sectores, industrias y empresas. Los beneficios, en forma de prosperidad, y los costes, en forma de precio del cambio, tienen una distribución desigual entre diferentes países de la Unión y entre ciudadanos. Es comprensible que el ciudadano se sienta inquieto y exija respuestas a sus preguntas sobre las repercusiones de las TIC. Sus preocupaciones pueden resumirse en dos preguntas fundamentales:
  • La primera de ellas se refiere al empleo: ¿no destruirán estas tecnologías más empleos de los que crean? ¿Seré capaz de adaptarme a los nuevos modos de trabajar?
  • La segunda pregunta se refiere a la democracia y a la igualdad: la complejidad y el coste de las nuevas tecnologías, ¿no harán aumentar los desequilibrios entre las zonas industrializadas y las menos desarrolladas, entre los jóvenes y los viejos, entre los que están enterados y aquellos que no lo están?
"4. Para dar respuesta a estas preocupaciones necesitamos unas políticas públicas capaces de ayudarnos a sacar fruto del progreso tecnológico y de asegurar el acceso equitativo a la sociedad de la información y la distribución justa del potencial de prosperidad" (Comisión Europea, 1996).

Aunque existen diversas acepciones y enfoques todos entendemos qué se quiere decir cuando hablamos de sociedad de la información. Para el investigador Manuel Castells, simplemente, "el término sociedad de la información destaca el papel de esta última en la sociedad". Sin embargo Castells, autor de uno de los textos más sólidos y célebres sobre la nueva era a la que hemos accedido gracias al intercambio mundial de datos, prefiere referirse a la sociedad informacional. Explica:

"La información, en su sentido más amplio, es decir, como comunicación del conocimiento, ha sido fundamental en todas las sociedades, incluida la Europa medieval, que estaba culturalmente estructurada y en cierta medida unificada en torno al escolasticismo, esto es, en conjunto, un marco intelectual... En contraste, el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este periodo histórico" (Castells, 1997: 47).

Castells, no obstante, denominó a su libro La era de la información. ¿Por qué ese título y no "La era informacional"? Porque después de todo, el conjunto de procesos, interrelaciones, proyectos y búsquedas que se han articulado en los años recientes alrededor de la propagación, acumulación y la identificación de datos que son posibles gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación y muy especialmente gracias a la Internet, es conocida como La Sociedad de la Información. "Los títulos –dice ese sociólogo catalán– son mecanismos de comunicación".
***
La brecha digital no desaparecerá de inmediato. Al contrario, es altamente posible que se traduzca en diferencias dramáticas en los siguientes años: una parte de la humanidad, afortunada y conectada, dispondrá de más información de la que nunca tuvo generación alguna. Al mismo tiempo las grandes mayorías padecerán una nueva marginación, la marginación informática.

Reconocer esas desigualdades constituye el primer paso para comenzar a superarlas. Las empresas y los ciudadanos pueden hacer mucho en el abatimiento de los desniveles informáticos pero esa tarea corresponde, junto con ellos, a los Estados. Sólo con políticas estatales (y regionales incluso, amalgamando los recursos de varios países) la información será un bien de la sociedad y no simplemente la nueva riqueza para quienes ya son privilegiados en otros ámbitos. En la construcción de esas políticas públicas es pertinente advertir qué es y qué puede ser, con todas sus ventajas y limitaciones, la Sociedad de la Información.

jueves, 22 de octubre de 2009

Pensamiento Sistemático.


Cuando leo definiciones modernas de la rama de la filosofía que apunta al pensamiento sistemático como algo sencillo de comprender y fácil de aplicar simplemente no puedo dejar de burlarme un poco de la estupidez de los respectivos.
Decir que el P.S. es fácil es decir que plantear una ecuación diferencial es fácil, ahora añadiéndole un extra... ¡Resolverla!
El pensamiento sistemático como tal nace como consecuencia de la necesidad de tener un estilo de resolución de problemas “alterno” al clásico método científico, con la llegada de las computadoras y la ingeniería de software que ocuparían las mismas, provoco la siempre cuestionable axioma de que tanto se parece la arquitectura del software a la mentalidad del hombre…
Bueno, para empezar hay que saber contra que validamos, el pensamiento científico es un pensamiento básico en contexto social, personal, físico avanzado y biológico, siempre estará presente pero… como parte de un entero…  del P.S. sin embargo hay que empezar a aprender y comprender sus grandes limitaciones.
Ahora, la arquitectura de software se divide en muchas áreas las más modernas son programación estructurada, programación orientada a objetos, programación natural y la programación compleja; Todas ellas con la capacidad de formar cualquier estructura y de resolver cualquier problema, requiriendo una planeación y arquitectura estable y formal.
Cada una de estas tendencias ofrece la capacidad de crear módulos desde las diferentes perspectivas montadas con sus características particulares, aunque la estructurada nos muestra un esquema organizacional increíblemente robusto, la Orientada a objetos nos muestra la intersección de varios puntos en el mapa que convergen en un solo resultado…
Es en ese punto donde se puede comprender un poco más la teoría del pensamiento sistemático basándonos en estas dos últimas formas de programar.
Y es que en tal estilo de pensamiento, el todo generalizado es en percepción ajeno a los todos particulares, pero en ejecución y producción totalmente relacionada.
Nada queda exento al general de nuestras respectivas vidas si es que comprendemos, compartimos y adoptamos el pensamiento sistemático, al comprender esto apenas comprendemos el principio…
Ahora partamos a que nuestro todo general solo contiene un solo objetivo ya sea intuitivo como podría ser el hecho de ser feliz, (tomando en cuenta el personal sentido de la felicidad), esto quiere decir que las pequeñas partes de nuestras vidas no importando el filtro de tiempo, lugar, espacio, o relaciones humanas y las múltiples combinaciones que surgieran al mezclar cada una de esas partes forman y son piezas fundamentales en el objetivo general; Por mínimas, ridículas o cualquier adjetivo calificativo que degrade a la x situación referida, son parte del mismo sistema de ecuaciones diferenciales circunstanciales que como salida ofrece la solución al problema general de ser feliz…
Ahora el problema es, si esta teoría es verídica, como se podría o más bien como se traduce acciones tan convencionales, tan rutinarias como el hecho de caminar por la misma calle todos los días, el hecho de proponerte ser feliz, o infeliz o lo que sea, ¿Cómo hacer para comprender que esto forma parte del sistema que da como resultado tu objetivo generalizado?
E ahí donde radica la complejidad del P.S. porque este ejemplo solo lo puse en un hipotético caso de que nuestro único objetivo personal sea ser feliz pero, qué pasaría si le agregamos otros objetivos, como bienestar financiero, bienestar personal relacional, éxito académico, etc.
Hay que recordar que absolutamente todas las variables forman parte de cada uno de los objetivos definidos incluidos los mismos objetivos es decir, el hecho de que se quiera ser feliz en caso hipotético también es otra variable para general el resultado optimo de otro objetivo como por ejemplo éxito académico, y así este a la inversa también forma parte del primero…
Sería una actividad divertida tratar de plasmar en un diagrama de flujo las posibilidades, las entradas y salidas del pensamiento, viéndolo desde el ángulo sistemático, de una persona común…
Es por eso que podríamos dedicarnos a buscar una fluidez una línea de escape a nuestros objetivos pero si realmente se desea ser afín al P.S. más bien sería necesario fijar una postura clara en cada una de nuestras variables cotidianas.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Lagunas Mentales

>Sera tan hermoso algo irreal, sino ocultara algo...

>Un abismo habìa en el interior de mi conciencia, cada dìa que respiraba el smog cotidiano del mundo corriente; eso que las grandes mentes siempre quieren cambiar para finalmente sucumbir aplastados ante la falta de extrapercepciòn de sus adeptos restandoles consolarse con parchear ese sistema operativo gigantosocial asumido caprichosamente como su obligaciòn moral.

>Estamos en guerra, si señor, caminantes desarmados de esperanzas, preparados en el fango del odio artificioso-polìtico, entrenando pasivos en los cuarteles desinformativos repujados en la fantasmagoria mental de la simbiosis còsmica del catodisismo religioso donde sucumbe la basura tècnica, el hardware barato que se resiste a ser aplastado por... la red.

>Un dìa te vi, càndida, flotando sobre los hombros de un rocìo divino espectral... caminando sobre las olas de ignorancia comùn; desembocando el valle sapiencial que tanto anhelaba beber frente al estatismos psiquico... desconocìa cual era tu origen hasta que tus delicadas manos transmitieron esa chispa pulso-elèctrica en mi carcomida carne, eras un delirio, tanto que desarme al guardia mental llamado miedo , accediendo a tu peticiòn de llevar mi espìritu por los buses intraconectados del mundo suprasensible.

>Protocolos distintos, volùmenes dispares, multiplexores salpicando irreductibles datos olvidados, verdades profetizadas volvian a mi irradiando vitalidad, cada hebra de vida nueva en este valle me alejo del amorfismo social convirtiendo mi mente en un volcàn sin fin crispando innovaciòn.

>Pero no todo lo que pense desecho del hardware carnal habìa muerto... no se deshace racionalmente el deseo. Me volvì un dìa a verte no como un Nabì sino como mujer, ese momento donde la carne desea la ceniza de la otra para convertirse en tormenta abrasadora expresando la uniòn violenta, agònica tan comùn de los seres corrientes... pero tu propia desnudez me lo dijo todo, era tan claro como escuchar un ave por la mañana pacifìca, no eras màs que la procreaciòn binaria de un puñado de datos mnemotècnicos de alguien muerto que amò y resucito con el poder de la alquimia tècnica.

>Un amante adolorido por tu pèrdida te dio una segunda morada pero no queriendo ser confinada para calmarlo te fuiste egoista, cruel taimada a construir una hologafìa acorde a tu nueva condiciòn. Para tì todo parece pero no es, una alucinaciòn buscando amor entre los olvidados de la Gran Sociedad Industrial moribunda que combate el futuro informatizado.

>Desde el pubis hasta las brillantes uñas, desde la comisura sonriente y malèfica exudante de virginidad inconsumable, hasta los muslos apetecibles donde descanse mis labios, cada cosa de tì no era màs que una ecuaciòn balanceada en constante aprendizaje; sometida a caprichosas subrutinas destinadas a librarte de los miles de bugs que un sistema experto carga cada vez que viaja por la red.

>Todo lo resumiste asì: "solo una divinidad piadosa te liberaria de la vacuidad de una realidad infestada de manchas linguisticas carentes de unicidad atìpica, en consecuencia solo resta querido mìo aceptar la condiciòn perfectible que esta vedada tanto para ti como para mi, ya que la aceptaciòn de los defectos sera la ùnica forma de entenderlos y corregirlos"

>Asì me quede aquì, junto a ella, no volvì a la carne. Aùn cuando no sea la matriz auntèntica que buscaba por lo menos me perdono a mi mismo, se muy bien que la red no se apagarà aunque se corte la corriente vital donde palpita su alma...ella seguira transmitiendo indefinidamente...

By C1udadan0x

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Inventos necesarios.

Existen en la actualidad muchísimas formas de expresarse masivamente en contra de nuestro sistema político, estas formas tienen distintas variaciones que van desde las pacificas hasta las altamente violentas; sin embargo dado la tendencia es recurrir a lo racional…

No solo por motivos éticos y políticos, si no por mera conveniencia social; Basta con recordar los años en donde nuestra sociedad era atacada continuamente por personas que con delirios de poder podían poner en nombre de la patria matanzas y exponer al pueblo.

Años de mantener esa técnica como única opción viable de manifestación social masiva provocaron la decadencia y la lentitud de nuestras ahora “firmes” instituciones.

Es por eso, que si se desea tener una forma de expresión masiva es necesario idear una forma realmente eficaz, racional, directa y agresivamente impactante pero sin caer en la violencia.

Los medios de comunicación no están haciendo suficientemente bien su papel de expresión masiva, esto es comprensible dado que esa no es su labor; La labor del periodismo es dar a conocer a la sociedad desde un punto neutro y sin tendencias los hechos ocurridos dentro de la misma.

Entonces. ¿Cómo obtener una manera realmente completa de expresión sin uso de la violencia?

- ¿Acaso será anulando los votos? Para que los partidos políticos se les facilite el hecho de ganar con pocos votantes….

- ¿Dando espacio a la alternancia política? ¿Como ya ocurrió en el año 2000?

Llevamos 9 años con la nueva administración es obvio que hay cambios, pero los verdaderos cambios no se han dado cito algunos ejemplos.

- Las mafias sindicales.

- Economía.

- El apoyo a la educación.

- El apoyo a la investigación

- El desvió y derroche de dinero de las para-estatales.

- Una reforma energética realmente útil.

La terquedad de nuestro presidente en balancear el poder del estado hacia un solo lado como es la lucha contra el narco es simplemente increíble; Ya se lo dijeron mil veces –Its the economy!

En el caso de la reforma energética, no lo niego la culpa no la tiene el presidente al 100% también la tenemos los que seguimos pensando que por hacer un verdadero plan de explotación, producción, exploración de yacimientos etc. Que incluya la concesión de contratos a empresas extranjeras se está vendiendo la patria, ¡Por favor! Las principales potencias del mundo tienen su industria energética concesionada, ya es hora de olvidarse de esos fantasmas y aceptar la verdadera modernización de nuestro país; y dejar de pensar: - ¡Hay no! Se venderá la patria, presidente traidor, presidente espurio….

Los últimos grandes yacimientos petroleros del país se han dado en el golfo de México no por PEMEX si no por PETROBRAS, empresa que no figuraba dentro del área de América latina. Pero que gracias a que se concesiono y se abrió a la inversión nacional de Brasil e Internacional hoy en día es una de las principales compañías petroleras de la Región.

No hay para comer, no hay para salir a Acapulco, no hay para conseguir un carro nuevo, no hay para hacer ese viaje, pero sí; ¡Hay mucho patriotismo! ¡No dejemos que se venda PEMEX! ¡No dejemos que se venda la patria!, La patria es nuestra el petróleo es nuestro.

Cómo hacer para gritar esta idea, ¿Cómo hacer para organizarnos?

Inventos necesarios.