jueves, 3 de julio de 2014

El problema de los extremos




Extremista hijo de radical nieto de absolutista.

En el futuro, en algún punto, la humanidad alineará objetivos verdaderamente trascendentales lejos (muy lejos) de materialismos, comodidad, vida fácil tal y como hoy pareciera que son los objetivos en común GENERALES de todos los pueblos.
No se puede negar que el hedonismo es una doctrina entendible después de un proceso evolutivo de millones de años en la que se sustenta.

En manos humanas el hedonismo sin embargo corre el riesgo de verse manchado por excesos y actos irónicamente irracionales en contra de la naturaleza y el habitad de la misma especie.

Es increíble que se pueda visualizar una especie como el humano teniendo la inteligencia para cultivar su propio placer y al mismo tiempo no aceptar sus propios excesos y negligencias en contra de si mismo.

Sin embargo, estoy convencido que en algún momento después de un proceso que es altamente probable pueda llegar a ser doloroso, los objetivos de los pueblos cambien de una manera radical.

Teniendo como eje el mismo placer, pero ahora resolviendo interrogantes echas a un lado por generaciones anteriores que se dedicaron a gustos humildes, Las generaciones del cambio necesitarán una comprensión franca y exacta del ambiente en que se rodean y voltearan a ver a pioneros en la ciencia, religión y filosofía que para esos días tendrán una comprensión mucho mas amplia de la realidad.

El día en que lo real converja con la realidad. Creo ese día el objetivo final de la humanidad estará completo. Cuándo se destape los planes maestros de Dios y podamos sentarnos junto a el y estar a su altura, regresar al creador no como particular, si no como especie.
Es un camino largo, tedioso y lleno de peligros; Amenazas internas, externas y la principal amenaza de todas: Nosotros mismos.

Estamos en momentos en los que es necesario entender de moderaciones, de percibir, de observar, de escuchar, de oler y de sentir. Antes de juzgar, antes de actuar antes de tachar, creo es momento de hacer un corte de cuenta, sentarnos otra vez a ver las estrellas; No iniciar desde el inicio, mejor aún armar un inventario, definir en donde estamos y maravillarnos.

Hacer un alto a la improductividad de los tiempos del capitalismo que esta haciendo ver a la humanidad peor que la peor muestra del universo; Se entiende que el fin justifica los medios, Pero, ¿Cuál fin? ¿En serio las 100 familias que manejan al planeta están pensando en objetivos trascendentales? ¿O simplemente como cerdo con un orgasmo de 5 minutos viven soñando en una irrealidad vaga e irresponsable?

Es momento de dejar herencias, herencias reales, consistentes, ¡Es posible! Dejemos atrás la indiferencia; Los que podamos instruyamos, cuidemos; LIBEREMOS.
Con una visión clara, sin caer en extremos, atentos. ¡Al porvenir!

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