martes, 6 de septiembre de 2011

Interpretaciones bizarras del Darwinismo.

Como se podrá dar cuenta quién hace favor de seguir los blogs de clth-series y simulacro, no he escrito mucho, esto se debe a que estoy en 2 proyectos literarios que recibirán noticias pronto.
Mientras leyendo la biografía de Lila Downs la cuál primero me emociono, luego me decepciono y luego me pareció congruente con las circunstancias de la artista, decidí escribir unas cuantas líneas referentes al Darwinismo, ideología que –adaptada- y acorde a las circunstancias siempre me ha parecido bastante adecuada a las circunstancias y evolución de la mayor parte de las sociedades.

El más fuerte sobrevive, el problema es que –literal- hace mucho tiempo no es tan literal- esa frase.

Y es que a través de las generaciones, ideologías, tendencias y tecnología ese concepto se ha transformado en un significado no necesariamente estático. Que envuelve circunstancias basadas esencialmente en lo que  la sociedad a la que pertenece el individuo denomina camino a la prosperidad.

Aquí es donde quiero llegar, ¿Qué es entonces lo que nuestra sociedad dicta como camino a lo –prospero?

Me temo que las mayorías no quieren, no pueden o simplemente no saben cuál es el camino real a lo prosperidad del individuo a nuestra sociedad contemporánea.

Los medios de comunicación y los recursos tecnológicos si bien soy un creyente total de su libertad de expresión también se que no están haciendo su labor social para orillar a los individuos de escasas probabilidades de prosperidad –la que sea- de tomar un camino a esa dirección.

Y es que y en pleno 2011, ¿Qué es lo que reina en los medios de comunicación?, ¿Qué es lo que realmente se está aportando con la música popular?, ¿Cuáles son las principales actividades “lúdicas” de la sociedad? ¿Hacía donde están dirigidas estas actividades?

Bastaría comentar sensatamente una de esas preguntas para saber que se están imponiendo gravísimos filtros a la sociedad actual.

Es obvio y natural pensar que no todos los individuos necesitan evolucionar hasta un punto de sofisticación alto. Siempre tiene que haber la contraparte haciendo labores adecuadas a las necesidades de la misma sociedad. 

Pero no necesariamente estoy hablando de individuos de bajos recursos económicos ni intelectuales.

¿Qué pasa cuando traduces al esquema a la disminuida clase media en sus variantes alta y baja?

¡Imposible!
¡No lo creo!

Respuestas necias de oídos sordos.

Es por eso que pregunto. ¿Hace cuanto que no revisas tus límites? ¿Hace cuanto que no revisas tus objetivos? ¿Dónde están los planes que habías hecho? 

Ojala todas esas preguntas contengan respuestas positivas.

En el caso contrarío ¿Sé quedaron en el fondo de la botella de capitán Morgan? ¿O en la indecisión de tus actos?

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