jueves, 16 de mayo de 2013

La incoherencia en el recorrido espiritual.



Es sencillamente entendible que personas, llámese evolución del humano u otra especie, en el futuro se rían descaradamente del proceso evolutivo del homo sapiens sapiens, y es que a pesar de que con mucho esfuerzo se ha logrado crear estructuras “firmes” hasta la primera parte del siglo 21, aún no se obtenga una seriedad en el espíritu lo suficientemente densa como para poder fijar esquemas de comprensión mínima del psique humano.

No se mal interprete con tener fijos los conceptos de funcionalidad del espíritu ni mucho menos encasillar el animus generalizado; ¡No! – Mas bien es la informalidad de caer en tendencias del común, a pesar de que claramente se tenía previamente plena conciencia de las bondades de la libertad, y del libre pensamiento.

Es Increíble que con un poco de presión se distorsione la manera de pensar de un individuo, caiga en corrupción hacía lo que no se tenía planeado con anterioridad, porque hasta en el hecho de tener como objetivo la no-planeación el simple hecho de haber planeado los no-planes debería de dar una fuerza inquebrantable.

Pero, ¿Qué sucede cuando la presión gana? ¿Qué sucede cuando el individuo ni siquiera se ha dado cuenta que su espíritu se ha quebrantado y ha caído?

Tendencias, probablemente la culpa esta en la edad, aunque para mi punto de vista es un mal pretexto,  una patética forma de envejecer y además es cargar con un espíritu que huele a mediocridad.

Dedicado a R.L.C.

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