La resignación es la comida del mediocre, el determinismo filosófico y practico es un camino obsoleto y podrido que lleva al espíritu a un estado decrepito y falto de musculatura, al corazón lo deja en un estado de incoherencia; De tal forma que la visión y misión como persona se ve esfumada y en el mejor de los casos sin fundamentos.
Aberración al intelecto, al autoestima y a los alcances reales de la especie.
Bienvenido el libre albedrío, bendita adversidad, bendita prosperidad que permiten a los sueños materializar mis realidades, descubrir nuevos limites después de superar los anteriores y encontrar todos los días una nueva competencia conmigo mismo.
Es que precisamente eso es lo humano, sobrepasar el determinismo de la muerte, de lo ya designado, y reberlarse, cambiar, en fin; estar vivo.
ResponderEliminarDelicosas lineas, gracias por compartirlas.
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