viernes, 12 de febrero de 2010

Difuso


Quién diría la poca nitidez de esta vida, si minuto tras minuto al voltear la mirada el iris no puede enfocar la solidez de las formas creadas por el extenso mar de unos y ceros.

Quién diría que a pesar de que este orden es tan silvestre, el detalle de su referencialidad no puede ser entendido ni por uno de sus creadores.
 
Quién diría que no importando las fronteras entre nuestras realidades, la fuerza de la visión se ve igualmente opacada.

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